Megafonía profesional · líneas 70 / 100 V
Guía por sector

Megafonía para colegios: timbres, avisos por zonas y música sobre una línea de 100 V

Un colegio funciona a base de señales: un timbre cada cincuenta minutos, un aviso a un ala del edificio, música en el patio durante el recreo y, de vez en cuando, un mensaje que todos tienen que oír a la vez. Lo habitual es resolverlo con un timbre eléctrico, un megáfono para el patio y alguien recorriendo pasillos. Una sola línea de megafonía de 100 V hace las cuatro cosas sobre un único par de hilos.

La respuesta corta

Un altavoz de techo en cada aula, uno cada 10–12 m en los pasillos, altavoces de más nivel en gimnasio y comedor, y bocinas estancas orientadas al patio. Todo sobre la misma línea de 100 V, agrupado en zonas por ala y por función, desde un amplificador mezclador multizona dimensionado sobre la suma de las tomas ajustadas más un 25 %. Un programador horario lleva los timbres; el micrófono de secretaría manda sobre todo lo demás.

Por qué un solo sistema y no un timbre eléctrico

Un timbre eléctrico hace una sola cosa, al mismo volumen y en todas partes. Eso basta hasta el día en que hay que decir algo. Sobre el mismo cobre caben cuatro funciones:

  • Timbres programados: un toque agradable en vez de un zumbador, distinto por tramo y por zona, con un segundo horario para jornada reducida y exámenes.
  • Avisos por zonas: secretaría habla con un ala o con el patio sin interrumpir una clase dos plantas más abajo.
  • Llamada general: un solo mando lleva la voz en directo a todas las zonas, y unas instrucciones habladas ordenan a la gente mejor que un timbre indiferenciado.
  • Música entre clases en pasillos, comedor y patio, atenuada en cuanto alguien pulsa el micrófono.
Esta guía trata de megafonía, avisos por voz y timbres. Cualquier sistema que la normativa local exija con carácter obligatorio para la seguridad del edificio es cuestión aparte, del proyectista y de la reglamentación de cada país. VPA suministra y especifica los equipos; el proyecto y la instalación los realiza una empresa habilitada.

Zonificar el edificio

Las zonas no son salas: son grupos de salas que siempre quieren lo mismo al mismo tiempo. Seis zonas cubren casi cualquier centro de un solo edificio. Con menos, cada aviso suena en todas partes; con más, habrá pagado una matriz para servir a un pasillo.

Elección de altavoz zona por zona. Los niveles de ruido son los que se miden con el espacio en uso.
ZonaRuido ambienteNivel de avisoTipo de altavozToma típica
Aulas40–50 dBA60–65 dBATecho, o pared sin falso techo3–6 W
Pasillos, escaleras, vestíbulo65–75 dBA en el recreo75–80 dBATecho, uno cada 10–12 m6 W
Salón de actos45–55 dBA65–70 dBAPared de dos vías o columna10–20 W
Gimnasio, pabellón60–70 dBA75–80 dBAPared coaxial o columna20–30 W
Comedor65–75 dBA75–80 dBATecho o pared6–10 W
Patio, pistas, entrada50–65 dBA75–85 dBABocina estanca IP6630 W

En un aula basta un altavoz. El VPA-P3 tiene 88 dB de sensibilidad (1 W / 1 m) y toma fija de 3 W: 92,8 dB a 1 m, unos 88 dB a la altura del oído bajo un techo de 3 m. En el pupitre del rincón de un aula de 7 × 8 m — a 5,6 m — llegan unos 78 dB, muy por encima de los 60–65 dBA necesarios sobre una clase en marcha. Con techos más altos, los ejemplos de abajo usan un VPA-PM6, de tomas 3 y 6 W; más reparto en cómo elegir altavoces y en la gama de techo.

  • ¿Sin falso techo? Altavoz de pared: VPA-N5 de 5 W o VPA-N10 con tomas de 5 y 10 W, alto frente a la pizarra e inclinado hacia el fondo.
  • El gimnasio pide nivel, no difusión. Cuatro VPA-N30W coaxiales en la toma de 20 W, a 4–5 m y apuntados a la pista, sostienen 75–80 dBA en el suelo. El comedor es el espacio interior más ruidoso: diséñelo al nivel del pasillo.
  • El patio se apunta, no se rocía. Una bocina VPA-R30 de 30 W y 106 dB de sensibilidad da unos 121 dB a 1 m: a 50 m en el eje quedan cerca de 87 dB. Su patrón de 45° pide una por fachada, hacia dentro del recinto. Para porches, una columna IP65 como la VPA-K30.

Por qué la línea trabaja a 100 V

Un colegio es el caso de manual de la distribución a tensión constante: pasillos largos, muchas cargas pequeñas y un solo local técnico. Cada altavoz cuelga del mismo par a través de un transformador y consume solo los vatios de su toma.

  • El cálculo es una suma: treinta aulas con la toma de 6 W son 180 W, y ese es todo el cálculo de carga de la línea.
  • Tiradas largas con cable fino: se pierde muchísima menos potencia que en baja impedancia, así que un ala a 300 m del rack no tiene nada de particular.
  • El nivel se ajusta en el altavoz: el pasillo de dirección queda un escalón de toma por debajo sin gastar un canal. Por eso mismo, nada de reguladores de volumen locales: el altavoz que alguien bajó en marzo se pierde el aviso de noviembre.

El número que hay que vigilar es la pérdida de línea: por debajo de 0,5 dB, un cable de 2 × 1,5 mm² lleva 100 W unos 465 m. El límite depende de la carga y no solo de la distancia — al doblar los vatios de una línea, la tirada admisible se reduce a la mitad, así que un solo ramal largo hasta el patio puede comerse el presupuesto de un ala. Secciones en línea de 70 V o 100 V.

Dimensionar el amplificador

Sume las tomas que va a ajustar de verdad — no la potencia máxima de los altavoces — y añada un 20–30 %. Un centro mediano real: dos alas de 15 aulas, tres plantas de pasillo, gimnasio, salón de actos, comedor y patio.

Ejemplo resuelto: colegio de 30 aulas, tomas sumadas por zona.
ZonaAltavocesTomaTotal de zona
1 — Aulas, ala A156 W90 W
2 — Aulas, ala B156 W90 W
3 — Pasillos y escaleras146 W84 W
4 — Gimnasio420 W80 W
5 — Salón de actos y comedor610 W60 W
6 — Patio y entrada330 W90 W
Carga total conectada57494 W

494 W más un 25 % son 617 W: toca un modelo de 700 W y seis zonas, el VPA-MK 700Z6. Un centro de hasta diez aulas se queda en unos 160 W y le corresponde un VPA-MK 240Z6, con dos zonas libres para la ampliación que nadie ha dibujado aún. La gama de mezcladores va de 50 a 2000 W y la calculadora de potencia hace la suma con pérdidas de cable.

Dimensione para la llamada general, no para el día normal. Un mezclador reparte una sola etapa de potencia entre sus zonas: al pulsar la llamada general todas están activas y el amplificador ve los 494 W completos. Dimensionar pensando que solo se avisa a un ala da un sistema que satura el día que importa.

Una matriz cambia esa aritmética. En el VPA-MRX 6120, de 6 × 120 W, cada canal tiene su propia etapa: el límite es por zona y no un fondo común. Admite hasta 36 zonas en cascada — la arquitectura de campus. Comparación en matriz o mezclador.

El horario de timbres

El timbre es un archivo de audio que dispara un reloj. Un controlador programable como el VPA-Timer guarda el horario en tarjeta SD, mantiene la hora con reloj de tiempo real y entrega su salida de línea al amplificador: suenan pasillos y aulas mientras el salón de actos calla durante un examen. Las prioridades se definen una vez:

  • 1 — Llamada general. Se impone a todo, en todas las zonas.
  • 2 — Aviso en directo desde secretaría. El micrófono con prioridad silencia el programa mientras se mantiene pulsado.
  • 3 — Timbres programados. Por encima de la música, por debajo de cualquier aviso en directo.
  • 4 — Música ambiental. La última, y solo donde usted la permita.

Si los avisos salen de dos sitios — secretaría y conserjería —, use un amplificador de la serie MC como el VPA-MC 650Z6 con consolas VPA-MC6: hasta seis por bus RS485, con botones directos de zona y tecla de llamada general, hasta 200 m por par trenzado alimentadas desde el amplificador. Son consolas de aviso, unidireccionales: hablar en ambos sentidos exige un intercomunicador aparte. El horario, en avisos programados.

Tres configuraciones por tamaño de centro

El mismo diseño a tres escalas, con un altavoz por aula y 10–12 m en pasillos. Ajústelo a su plano antes de pedir nada y deje libre un 20 % del amplificador y un par de hilos de reserva por ala: hoy no cuestan casi nada y mañana ahorran un cambio de rack.

Configuraciones orientativas. Los vatios son tomas ajustadas, no la potencia máxima de los altavoces.
Pequeño — hasta 10 aulasMediano — 25–35 aulasCampus
Aulas9 × VPA-PM6 a 6 W30 × VPA-PM6 a 6 WEl mismo patrón por edificio
Pasillos y escaleras6 × VPA-P10 a 6 W14 × VPA-P10 a 6 WZona propia por edificio
Salón de actos y comedor4 × VPA-N10 a 10 W6 × VPA-N10 a 10 WZona propia por sala
Gimnasiocompartido con el salón4 × VPA-N30W a 20 W4–6 por pabellón
Patio y entrada1 × VPA-R30 a 30 W3 × VPA-R30 a 30 W6–10 × VPA-R30 / VPA-K30
Suma de tomas≈ 160 W494 Wmás de 1000 W
AmplificadorVPA-MK 240Z6VPA-MK 700Z6 o VPA-MC 650Z6VPA-MRX 6120 / 6240, en cascada
Puntos de aviso1 — secretaría2 — secretaría y conserjeríahasta 6 consolas

Comprobaciones antes del inicio de curso

Media jornada, dos personas y un sonómetro — en la última semana de vacaciones, no en la primera de clase.

  • Impedancia de cada línea con el amplificador desconectado: debe salir 100² dividido entre la suma de tomas, unos 111 Ω en una línea de 90 W. Bastante menos significa más carga colgada de la que usted contó.
  • Tomas verificadas por muestreo, un altavoz de cada diez contra el plano: se mueven durante los trabajos de techo y nadie lo apunta.
  • Recorrido de todas las zonas con llamada general, sonómetro en mano: fondo del aula con la puerta cerrada, extremo del patio, centro del gimnasio.
  • Inteligibilidad, no solo nivel. Lea una frase inesperada por el micrófono mientras un compañero la escribe al fondo; si vuelve mal, la causa es el reparto de niveles o la reverberación — vea inteligibilidad de la palabra.
  • Horario completo en modo acelerado, con jornada reducida y exámenes; luego corte la alimentación del rack, devuélvala y compruebe que el reloj ha sobrevivido.
  • Prioridades y etiquetado: la música se atenúa al pulsar el micrófono, el amplificador no entra en limitación con todas las zonas activas, y hay número de zona en cada borne y un plano plastificado en secretaría.
Deje el estado final — impedancias, tomas ajustadas, plano de zonas y niveles — en una hoja guardada en el rack. Dentro de tres años es la diferencia entre una reparación de diez minutos y volver a levantar la instalación.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos altavoces necesita un aula?

Con uno basta para timbres y avisos: un altavoz de techo de 3 W y 88 dB de sensibilidad deja unos 78 dB en el pupitre más lejano de un aula de 7 × 8 m. Ponga un segundo solo en aulas de idiomas o música, donde la uniformidad importa más que la audibilidad.

¿Puedo conservar los timbres eléctricos y añadir solo la megafonía?

Se puede, y es una forma habitual de hacerlo por fases, pero el circuito de timbres sigue siendo una segunda instalación que mantener y un segundo horario que cuadrar. Un programador sobre la megafonía da el toque por los mismos altavoces que llevan los avisos, con horario variable por día y por zona.

¿Qué potencia necesita un colegio de 30 aulas?

Del orden de 700 W. Treinta aulas con la toma de 6 W, más pasillos, gimnasio, salón de actos, comedor y patio, suman unos 500 W de tomas conectadas; con un 25 % de margen se llega a 617 W. Dimensione siempre sobre tomas ajustadas, nunca sobre la potencia máxima.

¿Conviene que cada aula tenga su regulador de volumen?

No: un atenuador local en una línea de avisos es una manera de perderse el aviso. El nivel se fija una vez en la toma del transformador y se gobierna por zona desde el amplificador, para que sea un número documentado.

¿La misma instalación sirve para la música del recreo?

Sí, y es lo habitual. El mezclador reproduce desde USB, tarjeta, Bluetooth o FM y atenúa la música en cuanto se pulsa el micrófono con prioridad. Basta con habilitarla donde tiene sentido — pasillos, comedor y patio — y dejarla fuera de las aulas.

Calcúlelo antes de comprarlo

Altavoces por zona, suma de tomas, pérdida de cable y el amplificador que encaja con margen honesto: todo es aritmética, y sale más barata resuelta antes de que el cable esté en el techo. Introduzca el plano, las alturas y los niveles de ruido y la calculadora devuelve el reparto y la lista de materiales.

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