Megafonía profesional · líneas 70 / 100 V
Fundamentos

Línea de 70 V o de 100 V en megafonía: qué cambia de verdad y qué no

La línea de 70 V y la de 100 V son la misma idea con dos etiquetas: mandar el audio por el cable a tensión alta y corriente baja, y dejar que cada altavoz tome por su transformador la porción que le toca. Casi todo lo que se lee sobre cuál elegir es costumbre regional disfrazada de ingeniería. Hay una sola diferencia técnica que importa, equivale a un factor de dos, y en cuanto se ve de dónde sale ese dos lo demás cae solo: impedancia de las tomas, longitud del cable y qué se quema al mezclar los dos sistemas.

La respuesta corta

Use la tensión sobre la que está construido su amplificador y ajuste a ella todos los altavoces de esa línea. En España y en Europa eso significa 100 V. En México, Centroamérica y el Caribe, donde el canal de distribución es el estadounidense, significa 70 V (70,7 V, exactamente). Ninguna suena mejor. La línea de 100 V transporta la misma potencia con menos corriente, así que aguanta tiradas más largas con el mismo cobre: esa es toda la ventaja, y solo se hace visible cuando la instalación es grande.

Los dos sistemas cara a cara, para los mismos 100 W de altavoces conectados.
Línea de 70 VLínea de 100 V
Tensión exacta de línea70,7 V100 V
Corriente con 100 W1,41 A1,00 A
Impedancia de la línea con 100 W50 Ω100 Ω
Potencia perdida en un mismo cableel doble que en 100 Vreferencia
Tirada máxima con 0,5 dB de pérdida, 2 × 1,5 mm²≈ 230 m≈ 465 m
Mismo altavoz, misma tomala mitad de potencia, 3 dB menosreferencia
Dónde predominaEE. UU., México, Centroamérica, CaribeEspaña, Europa, Asia, Cono Sur

Por qué existe la distribución en tensión constante

Conecte los altavoces como en casa —de 4 u 8 Ω, directos al amplificador— y aparecen dos problemas en cuanto el trabajo crece. Cada altavoz añadido en paralelo baja la impedancia de carga hasta dejar al amplificador casi en cortocircuito. Y a 8 Ω, entregar 100 W supone unos 3,5 A por el cable: cada metro de cobre se come una porción medible de la señal.

La tensión constante resuelve las dos cosas de golpe. El amplificador entrega una tensión fija a plena potencia —70,7 V o 100 V— y cada altavoz cuelga de la línea por un transformador reductor que consume solo los vatios de la toma seleccionada. Se conectan en paralelo todos los que hagan falta, hasta que la suma de las tomas llega a la potencia del amplificador. Ni el orden ni la posición importan.

  • El cálculo se convierte en una suma. Veinte altavoces en la toma de 6 W son 120 W de carga. Ese es el cálculo entero.
  • El cable sale barato. A igualdad de potencia, la corriente es tres o cuatro veces menor que en baja impedancia, y la pérdida en el cobre cae con el cuadrado de esa relación: más de diez veces menos en el mismo conductor.
  • Las tiradas se alargan. Cientos de metros son rutina, y eso permite sonorizar un edificio entero desde un solo rack.
  • El nivel se ajusta altavoz por altavoz. La toma de cada transformador decide cuánto suena respecto a los demás, sin atenuadores ni canales separados.
El transformador es el precio que se paga: recorta los extremos de la banda y añade algo de distorsión a nivel alto, por eso un monitor de estudio no se fabrica así. Para voz y música ambiental repartidas por un edificio, el cambio compensa con creces.

De dónde salen 70,7 V y 100 V

Los 70,7 V son una herencia normativa, no una decisión acústica. En Estados Unidos, el cableado que se mantiene por debajo de 100 V eficaces entra en una categoría de instalación más ligera: menos exigencias de aislamiento y canalización, y menos trabajo reservado a un electricista titulado. Los 70,7 V quedan holgadamente bajo ese techo, y no es una cifra arbitraria: es la tensión que entrega la mitad de potencia sobre la misma impedancia.

La línea de 100 V creció en Europa con otras reglas de instalación, donde ese margen estaba permitido y el alcance extra se agradecía. Las dos se normalizaron hace décadas y hoy conviven; los equipos destinados a la exportación suelen llevar las dos tensiones marcadas en el bornero. No hay discusión técnica pendiente entre ellas: solo parque instalado y reglamento local.

Mapa práctico del mundo hispanohablante

  • España — 100 V sin excepciones prácticas: es lo que hay en el almacén del distribuidor.
  • México, Guatemala, Panamá, República Dominicana, Puerto Rico — predominio claro de 70 V, porque el canal de distribución es el estadounidense.
  • Colombia, Venezuela, Ecuador — conviven las dos, y esa es la situación peligrosa: un mismo edificio puede tener un ala en 70 V y otra en 100 V sin que conste en el plano.
  • Chile, Argentina, Uruguay, Perú — mayoría de 100 V, con equipo europeo y asiático.
  • La regla que nunca falla: no discuta el mapa, lea el bornero del amplificador instalado.

El único número que cambia: un factor de dos

La toma de un altavoz no es realmente una potencia: es una impedancia elegida para que ese transformador consuma la potencia indicada a la tensión indicada, Z = V² / P. Una toma de 6 W en línea de 100 V es una carga de 1667 Ω. Ponga ese mismo transformador en una línea de 70,7 V y la impedancia no cambia, pero la tensión sobre ella sí, de modo que la potencia consumida es (70,7 / 100)² = la mitad.

Impedancia de cada toma y potencia real que consume según la tensión de la línea.
Toma nominalImpedanciaPotencia en línea de 100 VPotencia en línea de 70,7 VDiferencia de nivel
1,5 W6667 Ω1,5 W0,75 W−3 dB
3 W3333 Ω3 W1,5 W−3 dB
6 W1667 Ω6 W3 W−3 dB
10 W1000 Ω10 W5 W−3 dB
20 W500 Ω20 W10 W−3 dB
30 W333 Ω30 W15 W−3 dB

Tres decibelios son audibles pero modestos: la distancia entre un sistema cómodo y otro que apenas cumple. Por eso una instalación en 70 V suele usar tomas un escalón por encima de las que usaría la misma sala en 100 V, y por eso mover un altavoz en esa dirección rara vez destruye nada: simplemente suena más bajo.

Ojo con una confusión frecuente: un altavoz cuya ficha diga «entrada de megafonía 70/100 V» lleva terminales separados para cada tensión y entrega los vatios marcados en cualquiera de las dos. No es lo mismo que un transformador de 100 V colgado de una línea de 70 V.

Qué ocurre cuando se mezclan

Las dos direcciones de error no son simétricas, y solo una de ellas cuesta dinero.

  • Altavoz de 100 V en amplificador de 70 V — seguro, pero flojo. Cada altavoz consume la mitad de la potencia de su toma, el sistema queda 3 dB por debajo y el amplificador trabaja a media carga. No se estropea nada: suba un escalón las tomas y vuelve al nivel previsto.
  • Altavoz de 70 V en amplificador de 100 V — esta es la que quema. Cada transformador recibe un 41 % más de tensión de la que se diseñó, y como la potencia va con el cuadrado, consume el doble de su valor nominal: los veinte altavoces que contó como 120 W le presentan 240 W. Los transformadores se saturan, el amplificador entra en protección o recorta, y con el tiempo algo cede: una bobina móvil o la etapa de salida.
  • Altavoces de las dos clases en la misma línea — depende de qué línea sea. Si la línea es de 70 V, lo único que pasa es que los de 100 V suenan 3 dB por debajo de los demás. Si la línea es de 100 V, los altavoces de 70 V consumen el doble de su toma: la suma que apuntó en el proyecto ya no describe la carga real y el amplificador puede quedar sobrecargado sin que nada lo avise.
Antes de dar tensión a una línea que hereda en lugar de construir, mídala: desconéctela del amplificador y lea la impedancia con un medidor de impedancia de línea, a 1 kHz. Debe salir V² dividido por la suma de tomas que espera; una línea de 100 V con 120 W conectados mide unos 83 Ω. Si lee la mitad, tiene el doble de carga de la que contó. Un multímetro corriente no sirve para esto: mide la resistencia en continua de los devanados, que es mucho menor y no dice nada de la carga.

Cable: donde la línea de 100 V se gana el sueldo

La potencia perdida en el cable es I²R, y la línea de 70 V necesita un 41 % más de corriente para entregar lo mismo. Eleve eso al cuadrado y la pérdida en el mismo cobre es el doble. En una tienda de barrio es invisible; en una nave o un hotel decide la sección del conductor y, con ella, buena parte del presupuesto.

El objetivo habitual es mantener la pérdida de línea por debajo de 0,5 dB, que equivale a regalarle al cable en torno al 11 % de la potencia. Con ese presupuesto y 100 W conectados, las tiradas quedan así:

Longitud máxima de la línea —del amplificador al último altavoz— para 0,5 dB de pérdida, con 100 W de altavoces conectados, cobre, dos conductores. El cálculo ya cuenta la ida y la vuelta.
Sección≈ AWGLínea de 100 VLínea de 70,7 V
0,75 mm²18 AWG230 m115 m
1,0 mm²17 AWG310 m155 m
1,5 mm²16 AWG465 m230 m
2,5 mm²14 AWG775 m390 m

Dos cosas de esa tabla sorprenden a casi todo el mundo. El límite depende de la carga, no solo de la distancia: reparta la mitad de los vatios y la tirada permitida se dobla. Y la pérdida la fija el bucle completo, así que un solo ramal largo hasta un altavoz remoto puede comerse el presupuesto de la línea entera. Nuestra calculadora en línea hace esta aritmética línea por línea con el cable real.

Dimensionar el amplificador: igual en los dos sistemas

Sea cual sea la tensión, el amplificador se dimensiona por las tomas realmente ajustadas —nunca por la potencia máxima del altavoz— más un margen para la corriente de magnetización de los transformadores y para los altavoces que alguien añadirá el año que viene.

  • Sume las tomas ajustadas en toda la línea. Veinticuatro altavoces de techo en la toma de 6 W: 144 W.
  • Añada un 20–30 %: salen 173–187 W.
  • Elija el modelo inmediatamente superior; aquí, un amplificador de 240 W como el VPA-MK 240Z6, que reparte el trabajo en seis zonas conmutables. Para locales pequeños está el modelo de 120 W, y la gama completa en amplificadores mezcladores.
  • Compruebe que la salida del amplificador corresponde a la tensión de la instalación antes de conectar el primer altavoz.

Nuestra gama de altavoces de techo lleva tomas desde 3 W: el VPA-P10 cubre de 3 a 10 W y el VPA-P20 llega a 10/20 W para zonas con más ruido. Los altavoces de bocina siguen la misma lógica con sus propias tomas.

El mismo proyecto, resuelto en 70 V y en 100 V

Una nave de 800 m²: 32 altavoces de techo en la toma de 6 W sobre la zona de preparación de pedidos y 6 altavoces de bocina de 15 W en el muelle de carga. Suma de tomas: 192 + 90 = 282 W. El amplificador es el mismo en los dos casos; lo que cambia es el cobre.

Misma carga de 282 W, mismas tomas, distinta tensión de línea.
Línea de 70 VLínea de 100 V
Suma de tomas282 W282 W
Amplificador con 20–30 % de margen340–370 W340–370 W
Corriente en la línea3,99 A2,82 A
Impedancia de la línea17,7 Ω35,5 Ω
Tirada máxima con 2 × 1,5 mm²≈ 82 m≈ 165 m
Tirada máxima con 2 × 2,5 mm²≈ 137 m≈ 275 m
Consecuencia prácticaSubir a 2,5 mm² o partir en más líneas2 × 1,5 mm² sobra en toda la nave

Nadie va a oír la diferencia entre estas dos columnas. Lo que se nota es la factura del cobre y el tiempo del instalador: esa es la magnitud exacta de la ventaja de los 100 V, real, medible y estrictamente económica.

Terminología: altavoz, parlante, bocina, toma

  • Altavoz (España), parlante (Cono Sur, Perú, Colombia) y bocina (México, Centroamérica) nombran el mismo aparato. Aquí *bocina* se reserva para el altavoz de bocina exponencial de exterior, así que en contexto mexicano conviene decir *altavoz de bocina* o *trompeta*.
  • Toma o derivación (*tap* en inglés): el terminal del transformador que fija la potencia que ese altavoz consume de la línea.
  • Línea de 100 V = *tensión constante* o *línea de alta impedancia*. Este último nombre confunde: la impedancia alta es la de cada altavoz, no la del cable.
  • Amplificador mezclador: mezclador y etapa de potencia con salida de tensión constante en un mismo chasis. En México, *amplificador de voceo*.
  • Transformador de línea: el que lleva cada altavoz. Si se retira, el altavoz vuelve a ser de baja impedancia y ya no puede colgarse de la línea.

Entonces, ¿cuál conviene?

  • Siga el estándar local. Es lo que decide qué tiene su mayorista en almacén y qué espera el siguiente instalador que abra el rack. Vale más que cualquier ventaja de 3 dB.
  • ¿Amplía una instalación existente? Cópiela exactamente: tensión, criterio de tomas y tipo de cable. Un edificio con dos criterios distintos dentro es una avería aplazada.
  • ¿Obra nueva, elección libre y tiradas largas? 100 V, por pura economía de cable.
  • ¿Obra nueva en México o Centroamérica? 70 V: la disponibilidad local y el cableado más ligero le ahorran más de lo que gastará de más en cobre.
  • ¿Más de 300 m de reparto? Ninguna tensión le salva sola: divida la carga en más líneas o acerque el amplificador.

Y el resumen honesto: para la inmensa mayoría de tiendas, oficinas, hoteles y naves, esta elección no cambia nada en cómo suena el sistema terminado. Lo que sí lo cambia es el número de altavoces, dónde se colocan y si el amplificador tiene margen de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor la línea de 100 V que la de 70 V?

Solo en economía de cable: lleva la misma potencia con el 70 % de la corriente, pierde la mitad en el mismo cobre y llega el doble de lejos antes de que esa pérdida importe. La calidad de sonido y la elección de altavoces no cambian.

¿Puedo conectar un altavoz de 100 V a un amplificador de 70 V?

Sí, sin riesgo. Consume la mitad de la potencia de su toma y suena unos 3 dB más bajo. Suba cada altavoz un escalón de toma para recuperar el nivel, siempre que la suma siga dentro de la potencia del amplificador.

¿Y un altavoz de 70 V a un amplificador de 100 V?

No lo haga. Cada transformador recibe un 41 % más de tensión de la que se diseñó y, como la potencia va con el cuadrado, consume el doble de su valor nominal: el amplificador queda sobrecargado por un factor de dos y los transformadores se calientan. Es la dirección que rompe equipos.

¿Por qué 70,7 V y no un 70 redondo?

Porque es 100 dividido entre la raíz de dos: la tensión que entrega exactamente la mitad de potencia sobre la misma impedancia. Además deja la línea bajo el techo de 100 V eficaces que marca la frontera del cableado ligero en el reglamento eléctrico estadounidense.

¿Cómo sé qué sistema usa una instalación que ya existe?

Lea primero el bornero de salida del amplificador, donde la tensión viene rotulada, y confírmelo en los terminales de toma de los altavoces. Si no coinciden, mida la impedancia de la línea con el amplificador desconectado antes de dar tensión.

¿Hace falta un cable especial para cada tensión?

No: los dos sistemas usan cable de cobre de dos conductores corriente. Lo que cambia es la sección necesaria según la carga y la longitud. Manténgalo separado de las líneas de fuerza y de los reguladores de iluminación.

Compruebe la línea antes de tirar el cable

Suma de tomas, impedancia de línea, pérdida en la sección real de cable y margen del amplificador: todo es aritmética, y más fácil de acertar antes de que el cable esté en la pared. Introduzca el local, los altavoces y el cable previsto, y la calculadora devuelve la carga por línea, la pérdida de cada tirada y el amplificador que encaja.

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